Cómo aprender español y no morir en el intento
Aprender español al inicio puede parecer una misión solo apta para valientes. Entre todos esos verbos irregulares, las palabras que se parecen pero tienen significados completamente distintos y los nativos que parecen estar en una competición constante por ver quién habla más rápido es normal que uno se sienta agobiado.
Pero ¡no te preocupes! Desde nuestra escuela de español, El Rincón del Tándem, te daremos algunos consejos para comenzar a aprender español sin morir en el intento.
1. No puedes aprenderlo todo al mismo tiempo y no necesitas hacerlo
Si tu idea es ponerte a memorizar el presente simple y todos los verbos irregulares en cuestión de días, ve diciéndole adiós a tu cordura. Cada persona tiene su ritmo de aprendizaje, pero al inicio no necesitas saberlo todo.
Como decimos aquí “lento pero seguro”. Comienza con frases y vocabulario básicos. Cosas que puedas usar en tu día a día como por ejemplo hola, buenos días, gracias, cerveza o ¿dónde está el baño?
También piensa en aquellos verbos que pueden ser más prácticos en tu día a día y céntrate en ellos.
Estoy segura de que no usas en la misma medida comer que procrastinar ¿verdad? (sí, procrastinar es un verbo regular, puedes buscarlo en el diccionario si quieres).
2. Habla desde el minuto 1
Seguro que has escuchado que la mejor forma de aprender un idioma es hablándolo ¿verdad?
Pues el español no es distinto.
Uno de los errores más habituales cuando comenzamos a aprender un idioma es pensar que debemos esperar a “saber más y mejor” para hablarlo. Esto es un error.
Lo que tienes que hacer es intentar hablar desde el inicio. Sí, con frases tan simples como hola, ¿cómo estás? o gracias. Puede parecerte una tontería, pero al hacerlo estarás quitándote el miedo que todos los principiantes tienen.
Lo que nos lleva al siguiente consejo…
3. No tengas miedo a cometer errores o a hacer el ridículo
Si te esperas a conocer a la perfección la pronunciación, los verbos y el vocabulario necesarios para formular frases perfectas probablemente no hablarás nunca.
Cometer errores es la mejor forma de aprender. Todos lo hacemos cuando comenzamos a estudiar un idioma (incluso el profesor, que es nativo, comete errores de vez en cuando).
No eres un robot, nadie espera respuestas perfectas. Así que no tengas miedo.
Recuerda que todos hacemos el ridículo cuando empezamos a aprender un idioma y eso está genial.
Además, las situaciones más graciosas son las que más recordamos ¿no? Créeme, no eres el único que confunde embarazada y embarrassed o dice estoy caliente cuando quería decir tengo calor.
4. Escucha español (aunque mejor evita el reggaetón moderno, eso es para nivel C1 o más).
Un básico para cualquiera que está aprendiendo un idioma es consumir productos en dicho idioma.
La música, las series y las películas pueden ser grandes aliadas para mejorar la comprensión auditiva.
Y sí, es posible que al inicio solo entiendas blablabla, pero poco a poco irás captando palabras sueltas y acostumbrando a tu oído al idioma. Puedes empezar con programas infantiles como Peppa pig o con películas o series que ya hayas visto cientos de veces en tu idioma nativo.
¡Convierte tu obsesión por Harry Potter en una ventaja para aprender mejor el idioma!
5. Busca tu motivación y tenla siempre presente
Es importante tener clara la razón por la que quieres aprender un idioma. Esta es la que te ayudará a continuar cuando las cosas se pongan difíciles.
Además, tener un objetivo hará que puedas adaptar mejor tu aprendizaje para alcanzarlo.
6. Sé constante (pero no te tortures)
Cuando aprendes un idioma la constancia es uno de los pilares clave. Sin embargo, no te obsesiones.
Es mejor que tengas el hábito de estudiar todos los días 20 minutos que intentar hacerlo durante 6 horas seguidas una vez al mes.
La clave está en introducir el español en tu día a día y que con el tiempo se convierta en un hábito.
Hacerlo de este modo evitará que tu pobre cerebro colapse.
7. Búscate un compañero de fatigas (o un nativo agradable)
Como ya hemos dicho, una de las mejores formas de aprender el idioma es usándolo. No solo en clase, sino también fuera. Para ello lo ideal es relacionarte con nativos (sea de forma romántica o amistosa, eso lo dejamos a gusto del consumidor).
Por supuesto, no siempre es fácil hacer amigos españoles, ya sea porque somos tímidos, no encontramos el momento porque directamente no tenemos nativos cerca. Por suerte siempre nos quedarán aplicaciones como Tandem o HelloTalk para poder hablar con hispanohablantes.
Además, recuerda que tú no estás solo en esta fantástica aventura de aprender español. También tienes a tus compañeros de lucha (o de clase). Intenta hablar con ellos usando lo que vayáis aprendiendo en las clases.
8. ¡Diviértete!
Aprender no tiene que ser algo monótono y aburrido. Busca tu propia manera de disfrutarlo.
Juega, ríete de tus errores, canta en español aunque no entiendas la mitad de lo que dices…
Intenta introducir el español en tus hobbies y comenzarás a verlo como parte de tu día a día.
En conclusión. Aprender español no tiene que ser una pesadilla. Con un poco de paciencia, práctica y sentido del humor puedes aprender el idioma sin morir en el intento.
Y para más consejos sobre cómo progresar en el aprendizaje del español, os invitamos a leer la primera y segunda parte de nuestra entrada ¿Por qué no avanzo en mi curso de español?
¡Hasta la próxima!
